No te rindas, pues lo que más te cueste te hará feliz. Disfruta de cada hoja, de cada ser vivo y de los matices de colores que te regale el viaje. Quédate con las sonrisas y miradas que te acompañan. Lucha cada metro de subida y valora cada descanso. Tu valor es tu camino, tu camino es tu esclarecimiento. No te rindas, pues lo que más te cueste te hará feliz.

Marta López desde Nepal, en la cara sur del Anapurna.